En un tiempo, puede que ya muy cercano, lo que antes llamábamos verano, se convertirá en un período de “hibernación” en el que tendremos que sobrevivir durante dos o tres meses, encerrados en casas con climatización artificial y otros espacios similares y las calles se convertirán en lugares intransitables durante ese período. Habrá que generar estructuras para la adaptación a esa nueva vida que llega con rapidez. No creo que ya se pueda hacer nada por evitarlo.