Esa sensación de "no hay prisa, no debes explicaciones a nadie, está todo parado, no hay nada que puedas hacer pero no es culpa tuya ni de tu entorno cercano". Dormí una siesta larga con todo en silencio. Salí a pasear y disfruté de la calma que sólo ocurre cuando todos los aparatos eléctricos están fuera de juego. El puto oído fue lo único que me estropeó la historia. Estaría bien conseguir eso sin apagón.