Terminada la trilogía de La tierra fragmentada de N.K. Jemisin y muy disfrutada.

El mundo al que nos llevan estos libros se alejan de la fantasía de espada, de la que ya no aguanto un libro más, mostrando una distopía en la que los cataclismos geológicos son comunes y existe una magia relacionada con la tierra. Con este fondo creo que hace un reflejo de nuestra sociedad, tocando temas como el racismo, la opresión, discriminación, deshumanización del diferente.
La historia la narra en tercera persona y alterna con capítulos en segunda persona, que al principio me eran súper confusos pero cuando vas entrando en la historia le da un punto muy original.
La autora en un principio pensé que era geóloga por lo documentada de las novelas, pero al buscarla leí que era psicóloga y me dio la sensación de que se nota en el manejo de las relaciones de los complejos personajes.
Cada uno de los tres libros que la componen ganaron un premio Hugo, que a mí fue lo que me convenció para leerlos.

Recientemente saltó la polémica de que en la fantasía no hay política apenas. Estos libros creo que son otro ejemplo más de que en este género hay cantidad de libros haciendo una crítica de la actualidad.