No me había parado a pensar el hecho de que tantos programadores se estén lanzando a usar la IA para hacer videojuegos.

Me da la sensación de que es básicamente un gesto para hacer lo que realmente les gustaría estar haciendo. Y puedo entender cómo esto les resulta atractivo.

El sistema no te va a permitir trabajar menos horas para tener algo de tiempo para ti mismo, no. Pero, si usas esa herramienta, te hará sentir que durante 30 minutos te estás dedicando a lo que quizás te gustaría dedicarte.

Es una de las cosas con las que hablo con mi señora cuando desde la educación se dice que la IA es una gran ayuda porque les ayuda a hacer un montón de papeleo.

Igual, digo yo, habría que revisar cuánto de ese papeleo hace falta y cuánto tendría que hacerlo gente cualificada. Como por ejemplo tener verdaderos administrativos fijos en los equipos directivos de los colegios.

Igual la IA se ve tan apetecible porque es, esencialmente, un chute más en un sistema que nos tiene agotados.