- Mami ya sé que papi no está, pero, ¿puedo hacer como si estuviera en irle a buscar para comer?
- Claro, no hay problema hija.
- Gracias, me hace mucha ilusión - sale corriendo al despacho, llama a la puerta, abre - ¡Hola papi! Vamos a comer. - silencio - da igual que estés ocupado. Hay macarrones y si no vienes rápido me como tu plato que tengo mucha hambre.- cierra la puerta, vuelve - ya está avisado.