16 - hace casi tres años dejé de ser yo para convertirme en tristeza y mal humor. Con la medicación dejé de tener sentimientos, tengo una mente súper analítica. Me dediqué a convertir todo en números. Pero seguí saliendo a correr, aunque no daba satisfacción, solo cansancio. Aún así insistí.
Lloraba cada vez que volvía a casa, mientras corría, pero, dejarlo no era una opción.
Supe que volvería a ser yo cuando, meses después, empecé a notar, muy tenuemente la satisfacción, ahí al fondo.