26 - cuando acompañaba a mi padre a coger berros al campo mi madre me ponía dos pares de calcetines y las botas de agua.
Una vez había llovido tantísimo que el barro se pegaba a las botas y cada vez pesaban más. En un momento sentí los pies helados. Miré y había dejado pegados en el barro tras de mí las botas y los calcetines.