Estoy comiendo y al lado tengo a uno haciendo lo propio en su tupper con el portátil y los auriculares puestos porque está en reunión. Dios, qué triste y qué asco de vida, no tener una mísera media hora de desconexión para comer a gusto.

(Que ojo, igual alguno de vosotros es también esa persona y tampoco quiero juzgar, que igual hay sus motivos, e incluso es posible que yo mismo me vea alguna vez en la misma situación. Pero es lo que me viene a la cabeza).