Lo que peor llevo de los tiempos que corren y el negro futuro previsible no es la vejez mala que me van a dar, tipo anciano sabio de las películas que se enfrenta a los monstruos y acaba con un tiro en la cabeza pero con su dignidad intacta, eso ya lo tengo asumido y aceptado. Lo que peor llevo es la incógnita de la vida que va tener mi hija.