Después de la lluvia, caracoles.

Imagen adjunta: Fotografía en blanco y negro En primer plano, una mano extendida hacia el espectador sostiene unos caracoles grandes, con sus conchas en espiral bien visibles y sus cuernos extendidos. La textura de los caracoles —húmeda y con patrones en la concha— está muy nítida y detallada. Al fondo, desenfocada se distingue la figura de un niño que mira en dirección a cámara. El fondo es completamente oscuro