1.- Los Balcanes
En primer lugar, efectivamente era nuestra primera vez en los Balcanes.
De modo que nos pilló un poco por sorpresa todo:
- Tremenda naturaleza por todos lados.
- Los tractores son muy pequeños.
- La cultura rusa está muy presente.
- Muchos pimientos, tomate (¡bien!) pero luego le echan carne picada a todo (¡mal!)
La palabra "conflicto de los Balcanes" pues está todo el rato presente. Es un trauma nada elaborado, que nos asaltaba en los espacios públicos y privados todo el rato durante el encuentro.
Conocimos la lucha del movimiento de los estudiantes, que se levantaron contra el gobierno corrupto tras el accidente en la estación de tren.
El conflicto estaba en todavía están con lo de "ya hablaremos del feminismo, derechos trans y derechos del pueblo gitano cuando ganemos la revolución". Esa cantinela me suena.
Y que se intentaban mantener "al margen" de cosas tan graves como que el genocida serbio Ratko Mladic acababa de morir y en Belgrado le hicieron un funeral de Estado. Vamos, que se les acusa de movimiento continuista.
Os juro, que nunca he sentido más tensión en mi vida que en esas conversaciones.