1.- Los Balcanes

En primer lugar, efectivamente era nuestra primera vez en los Balcanes.

De modo que nos pilló un poco por sorpresa todo:

- Tremenda naturaleza por todos lados.
- Los tractores son muy pequeños.
- La cultura rusa está muy presente.
- Muchos pimientos, tomate (¡bien!) pero luego le echan carne picada a todo (¡mal!)

La palabra "conflicto de los Balcanes" pues está todo el rato presente. Es un trauma nada elaborado, que nos asaltaba en los espacios públicos y privados todo el rato durante el encuentro.

Conocimos la lucha del movimiento de los estudiantes, que se levantaron contra el gobierno corrupto tras el accidente en la estación de tren.

El conflicto estaba en todavía están con lo de "ya hablaremos del feminismo, derechos trans y derechos del pueblo gitano cuando ganemos la revolución". Esa cantinela me suena.

Y que se intentaban mantener "al margen" de cosas tan graves como que el genocida serbio Ratko Mladic acababa de morir y en Belgrado le hicieron un funeral de Estado. Vamos, que se les acusa de movimiento continuista.

Os juro, que nunca he sentido más tensión en mi vida que en esas conversaciones.

2.- El maltrato tecnológico

Una conversación que trajeron varios de los colectivos que trabajaban en esto es la del maltrato tecnológico por parte del Estado hacia los colectivos vulnerables.

Es decir, lo absurdo de la burocracia estatal cuando tienes que interaccionar con ella para acceder a ayudas.

Ej, las becas comedor en educación, las ayudas para el bono eléctrico, los trámites de sanidad, desempleo etc.

Donde cada vez hay menos trabajadores sociales, funcionarios etc que te atienden en físico. Porque tienes que hacerlo todo por la "web".

Pero esos servicios digitales están en manos de unas pocas empresas, del mal, que consiguen contratos solo por pocos años para hacer chapuzas. Y añades las capas de discriminación para colectivos vulnerables con orígenes rurales, otras lenguas, personas demasiado atareadas...

¿Qué os voy a contar? Si nosotras mismas llevamos unas semana dando vueltas para pagar un papel burocrático y como personas "sabias tecnológicas" nos ha costado un montón.

Así pues, en nuestra cabeza la charla se ha resumido con : Esto es una mezcla entre las pelis de Ken Loach, los libros de Kafka y la serie Black Mirror.