«Y menudiando los tragos
Aquel viejo, como cerro—
No olvides, me decia, Fierro
Que el hombre no debe creer,
En lágrimas de mujer
Ni en la renguera del perro.»
«Y menudiando los tragos
Aquel viejo, como cerro—
No olvides, me decia, Fierro
Que el hombre no debe creer,
En lágrimas de mujer
Ni en la renguera del perro.»