Hay muchas formas de matar, torturate durante años con la ansiedad de ser desalojada de la q es tu casa y luego ejecutar el deshaucio hasta dejarte tan hecha mierda q tu delicada salud no pueda ni recuperse.
Mari Carmen como todas las abuelas se merecía una muerte natural en su casa, tranquila y rodeada de personas queridas,no la agonía q este sistema le ha hecho pasar..
Por ti y por todas no permitamos q esta crueldad cotidiana sea normalidad..