Salí a por un kebab que me indicaron cerca del hospital, pero en una calle en ligera bajada. Hice el pedido, todo bien y me fui de vuelta calle arriba, pensé que iba ser fácil pero pronto se volvió penoso, hasta que una voz joven me pregunto si me podía ayudar y conteste que seria muy amable entonces me subió hasta la entrada del hospital. Le di las gracias varias veces por su gesto admirable. Era extranjero probablemente de la comunidad turca instalada en el barrio hace décadas.