Evidentemente, pero igualdad de condiciones casi nunca hay, sobre todo en lo que se refiere a la ratio (mucho mayor y casi asfixiante en la pública) y a la inclusión de alumnos desfavorecidos, casi todos atendidos por la pública.
¡Dejaos de chorradas, dirigentes!
Sabemos cual es vuestro plan, y preferimos que no intenteis justificar lo injustificable.