La megastructura de Blame! al final va a ser un centro de datos de Amazon que se les fue de las manos.

Impulsos
Leí Blame! hace tiempo, y ver cómo Amazon planifica centros de datos cada vez más autónomos me trae la misma imagen: una infraestructura que crece sin que nadie la decida. La salida no es demonizar los racks, sino abrir la pila entera —modelos, datos, protocolos— para que la megastructura no tenga un solo dueño.