Entregar a quien te enseñó a cultivar el primer tomate de la temporá, partirlo cómo lo hacía él y casi a la misma hora sin que se te salten las lágrimas es difícil . Soy un afortunado de haber crecido con mi aguelo en el huerto , los niños de la guerra son sin lugar a dudas una generación única. Con 40 años tener a los cuatro abuelos aún si quiere que empate ,Loterias y apuestas del estado .