La es una gran herramienta, sí, pero las autoridades de Uruguay no están dispuestas a hacerla cumplir. "Al elevar la consulta a la Secretaría Nacional de Deportes, la familia recibió una respuesta que confirma la precariedad del sistema: no existen protocolos obligatorios para los espacios privados".

O sea, ¿la ley no es obligatoria para "espacios privados"? ¿Está bien que las niñeces trans estén a merced de la transfobia en el deporte (bastión reaccionario si los hay), y que la ley no recaiga sobre ellos?