La idea lgbtfóbica de familia que centra todo en la reproducción biológica es violenta porque margina y reprime cualquier otra forma de familia. Para hacer esa operación ideológica hay que minimizar el valor social del cuidado, la solidaridad y cualquier cosa que un colectivo puede proveer a sus miembros, porque si no sería evidente que no hacen falta lazos biológicos para sostener lo social. También hay que invisibilizar la violencia y asustar con el ostracismo y la exclusión.