Hay que seguir explicando que lo que pasó en Fac. de Medicina no fue "una desgracia" por "un loco suelto". Pasó porque se naturaliza el acoso en la vida de las mujeres. Ir con tranquilidad a estudiar, trabajar, bailar, hacer deporte, es lo que debería ser normal, y la locura es que no es lo normal. Una agresión así no pasa todos los días, claro, pero las alarmas pasan desapercibidas porque es costumbre que siempre haya algún acosador, que nadie haga nada y que nos aguantemos la incomodidad.