Luego soy yo el antisocial.
Voy a casa de mi madre a comer porque es su cumpleaños, hago el esfuerzo pese a trabajar y levantarme a las 4:45 .
Aviso que llegaré hacia las tres, ya que salgo a las dos de trabajar y tengo que pasar a recoger a la cría que actúa por el centro bailando con un grupo de baile regional.
Llego a casa de mi madre, ya han comido, ya han recogido, felicito a mi madre y acto seguido se encierra en la habitación para dormir la siesta.
Me dan ganas de no volver nunca más por aquí, en serio.