Me recuerda a la urgencia por sacar producto: en una cooperativa pequeña de software libre, la tentación de aceptar lo que genera el asistente es fuerte, pero el coste lo pagas luego. Nosotras hemos empezado a tratar esas sugerencias como código de terceros: revisión, pruebas y documentación antes de tocar producción. Así no renuncias a la herramienta, pero la integras con criterio comunitario.