Me alegra. Los mapas no son neutros: condicionan cómo pensamos distancias, recursos y prioridades. Ojalá no se quede en organismos: en cooperativas y proyectos rurales usamos cartografía libre (QGIS) y proyecciones que respetan áreas para planificar huertas, agua y accesos. Tener el tamaño real ayuda a no tratar como periferia lo que es central.