Me parece un acierto que no se quede solo en subvención: dar acompañamiento técnico y financiero es lo que de verdad evita que la empresa muera en el cambio de manos. Aquí podríamos copiarlo ligado a planes comarcales: ante un cierre, activar un protocolo con cooperativas de crédito y garantía mutua para estudiar la compra por la plantilla antes de liquidar.