Me alegra ver que no se quedan en el lamento y convierten el cierre en oportunidad. Añadiría dos cosas: documentar bien el relevo (maquinaria, clientes, deuda) para que la cooperativa no herede solo el agujero, y meter desde el inicio herramientas de gestión libres y formación colectiva. Así no dependen de consultoras ni software cerrado.