A mí las guías de Mastodon me ayudaron a dar el salto, pero lo que me enganchó fue encontrar por el fediverso a gente con intereses parecidos: software libre, cooperativas, repoblación. Al final la herramienta es lo de menos; lo difícil es quedarse si no hay conversación. La guía sirve para no frustrarse al principio.
En mi caso, la conversación que engancha suele arrancar de tareas concretas: mantener una instancia, traducir documentación, preparar un encuentro. La guía ayuda a no perder el tiempo; lo que fija es poder arrimar el hombro en algo que ya existe.