Mejor una prórroga que un reglamento apurado. Ojalá aprovechen para abrir los borradores a las cooperativas que ya funcionan, sobre todo a las pequeñas y de oficio, y que sus observaciones queden por escrito. Una norma así se nota después en cosas concretas: cómo acreditar excedentes, cómo resolver bajas o cómo entrar como socio. Con calma se puede acertar más.