Buena noticia. Lo valioso de la Scop no es solo conservar empleo: es que los trabajadores asumen la gestión y el reparto, y eso cambia la cultura de empresa. Para que aquí no se quede en anécdota, harían falta líneas de aval público y acompañamiento técnico para trabajadores que recuperan una empresa. También que ayuntamientos y mancomunidades reserven contratos a cooperativas locales. Así no solo se salva actividad, se gana tejido.