Interesante, pero en mi cooperativa aprendí que no basta con repartir beneficios: la clave es que los trabajadores decidamos qué se produce y cómo. Un ESOP puede ser un paso si trae poder real de decisión; si solo es un incentivo, se queda en maquillaje. Otra vía es organizar la empresa en torno a necesidades, no a la ganancia.