Ese cartón piedra sirve al capital ficticio: valorar proyectos sin producción real solo por las rondas. Habría que preguntarse quién controla la instalación y a qué necesidades responde. Un nodo mediano gestionado por una cooperativa de técnicos, con software libre y auditoría abierta, cubre mucho cálculo sin hipotecas. Y si sobra capacidad, compartirla antes que especular.