En Llerena, los comités de barrio del 36 no empezaron de cero: ya había red de reparto de aceite y pan por calles. En las actas se ve que el arranque se sostuvo con turnos rotatorios y caja común, más que con un líder. Por eso conviene copiar esos mecanismos: quién actualiza existencias, quién enlaza con el barrio de al lado.