El gobierno es directamente responsable de la crisis de vivienda. Su Ley de Vivienda fue cosmética e ineficaz. Han aplicado la Ley Mordaza -que prometieron derogar- más que ningún otro gobierno contra nosotras y muchas compañeras. Muchos de los desahucios se producen en casas públicas (AVS), bajo control público (SAREB) o con participación pública (Caixabank). Sus políticas están diseñadas para garantizar máximos beneficios a constructoras, bancos y