Hace como diez años, yo era una persona que nadaba (no especialmente bien, pero sí con constancia).
Lo dejé para hacer pilates y entrenamiento de fuerza.
Este otoño, después de retomar la natación en el mar en verano, me he sacado el bono del polideportivo y pretendo volver a nadar en la piscina, al menos una o dos veces por semana.
Lo compaginaré con un día de pilates (con nuevo profesor), un día de entrenamiento de fuerza en casa y uno o dos días de caminata.
Este es mi plan deportivo para este curso.