En los Estados Unidos hay una plataforma Moodle privada, muy popular, que se llama Canvas. Casi todas las escuelas, institutos y universidades que conozco la utilizan.

Pues bien, han hackeado el servicio. Han robado billones datos sensibles (como nombres, correos, notas) y conversaciones privadas de más de 275 millones de personas. Habitualmente, el alumnado suele aportar mucha información oficial en estos chats, como la muerte de un familiar, condiciones médicas propias o de gente cercana, fiestas religiosas (todo ello para justificar ausencias a clase o pedir una ampliación de un plazo de entrega de trabajo, por ejemplo).

Este secuestro de datos (ransomware), según dice un experto, es el mayor desastre de la historia en lo que a privacidad y datos de estudiantes se refiere.

¿Qué se puede aprender de todo esto? Que centralizar todos los datos de 275 millones de personas en un solo lugar no es la mejor opción para mantenerlos a buen recaudo.