No puedo con el ser humano.
Llevo a mi hijo a karate, el termómetro marca 37 grados
Aparco debajo de un árbol y abro las ventanillas. Hasta aquí todo bien. Voy a esperar a que salga.
Pues aparca un tipo detrás mío, y para que le siga funcionando el climatizador lleva veinte minutos aparcado con el coche en marcha, metiéndome su puto humo por la ventanilla y con el ruido insoportable del motor en marcha.