2015 gente.
Que bestia hermosa que era Grooveshark. Se podían hacer playlist, las playlist se podían compartir en redes sociales. Podías escuchar las canciones de la playlist de otra persona, sin necesidad de loguearte. Podías tirarte discos enteros sin escuchar ni una publicidad. ¿Premium? ¿Pro? ¿subscripción? Las bolas. Era simplemente el servicio de base de Grooveshark.

Imagen adjunta: Captura de pantalla de mi usuario en Grooveshark, con 77 seguidores y 241 seguidos. Hay una playlist abierta de The Mars Volta, porque nos compartíamos canciones con un grupo de fans de rock progresivo en Argentina.

Imagen adjunta: Captura de pantalla de mi Elementary OS en 2015. Creo que fue el último intento que hice de usar ese OS como escritorio definitivo. Era muy estable hasta que dejaba de serlo.