@sundaymidnight Sin duda, estoy de acuerdo con esa visión.
Sin embargo la clase trabajadora necesita una política perfectible y no perfecta. Sus herramientas de cohesión social siempre han sido ideológicas o espirituales. Con el progresismo las herramientas han sido puramente materiales o institucionales (guita y aparato), por eso no han podido trascender.
El liberal ortodoxo de Macri en seis meses había tirado abajo todo lo que edificó la década de progresismo kirchnerista.
Quedaron algunas leyes, que sin soporte institucional son meras exclamaciones sin efecto.