Mañana toca encerrarse en casa para la jornada de alerta roja que nos espera en Valencia por el calor. Lo que aquí se conoce como ponentà, cuando baja el viento recalentado de las montañas y no del mar y cuya única forma de combate es bajar persianas, cerrar ventanas y todo acceso al aire caliente y encender ventiladores o aire acondicionado y no asomar el morro a la calle en todo el día si puedes. Es lo que haré yo, aprovecharé para escribir.