Han conseguido que el mundo digital sea un estercolero tan grande de mentiras y basura, que la parte buena es la necesidad de regresar al mundo físico, que es donde realmente reside la vida y construir la experiencia de vivir de nuevo desde el acto, en todas sus dimensiones. Salgan a la calle, al bosque, al parque, a la playa y miren el mundo que reside ahí mismo, todavía. Quizá mañana ya no. Feliz fin de semana.