La derecha y la ultraderecha solo ha traído tristeza y dolor al mundo históricamente allá donde ha ejercido su poder. No hay noticia alguna de vida o esperanza bajo sus botas. Todo lo que nos queda es contraponer una propuesta de vida libre, esperanzada y la alegría frente al dolor y la miseria que insuflan. No hay mayor estrategia política que reivindicar la alegría frente al dolor y la tristeza que arrastran y ya prometen en sus proclamas. Vida frente a la promesa de muerte.