El periodismo del siglo XXI ha quedado en recopilar entre la mierda de X, los tuits, vídeos y fotos que pone la gente afectada y decir lo mal que están por allí, desde la silla de la redacción. Está bien no poner en peligro a las personas que ejercen el periodismo, pero antes existían las redacciones locales que siempre estaban sobre el lugar de los hechos. Se echan de menos imágenes de calidad que no sean de móvil y en vertical. Tantos medios y tecnología para nada. Es lo que tiene relegar a empresas tecnológicas nuestra necesidad de información.