Hay fotógrafos y artistas que se empeñan durante toda su vida en hacer una y otra vez la misma foto o pintar el mismo cuadro, en busca de eso que algunos llaman estilo, y que suele ser sinónimo de aburrimiento. El mundo es tan complejo, tan diverso, tan bello y terrible a la vez, que no puedo entender la razón para limitar mi mirada a un solo aspecto del mismo. Yo necesito fotografiar muchas cosas diferentes, porque nada sensible y bello me es ajeno, quizá he renunciado a eso que llaman estilo por tratar de aprehender el mundo en su conjunto.