Lo de los predicadores evangelistas en el metro tengo que reconocer que no lo vi venir.
Como comentan algunos, la única solución para responder a esta agresión auditiva es poner la música del móvil a todo volumen, comprar unos auriculares de diadema canceladores de ruido o directamente hacerte un traje de adorador de Satán que los espante.
@hispa Entre la agresión auditiva en general y la agresión publicitaria :flan_rage: :flan_rage:(de la que se habla muy poco) acabaremos siendo inmunes a cualquier estímulo.... yo ahí lo dejo
@Letondu Ya, pero esto del predicador le pasa a alguien con TEA y le da el día.
@hispa @Letondu
¿Qué ha sido de aquellos radiocasetes gigantes de los ochenta? Para ciertos sitios, ahora se echan de menos.
@IsaacThornell @Letondu Es que además usan una verborrea inagotable, sin pausas, para que no se pueda ni siquiera conversar en el vagón. Te tienes que quedar escuchando porque no hay forma de entablar otra conversación con nadie, por no hablar de que tal sobredosis de creepismo lo deja a uno paralizado.