La verdad es que a los palestinos siempre les ha tocado bailar la peor pieza del baile: primero con los cruzados, luego con los turcos, con los ingleses, y ahora con los nazis.

Y bueno, sólo recordar que el mismo derecho tiene un judío a reclamar el territorio de Palestina por el mero hecho de ser judío que el que pudiera tener un romano a reclamar el territorio de Hispania porque Jupiter Optimus Maximus así lo quiere.

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