Tengo la escondida esperanza de que el cambio climático haga tan desagradable el clima sevillano que dejen de venir turistas a cascoporro, que la industria turística pierda peso, devolviendo a disposición de la gente miles de viviendas y obligando a diversificar las inversiones industriales en otras actividades productivas. Dicen que el turismo es estupendo, pero la realidad es que contamina toda la sociedad, como un monocultivo transgénico el campo.