Este día tenía que llegar, claro, porque no se puede estar viendo tres westerns al día sin acabar revisitando "Bailando con lobos", que a pesar de que Kevin Costner no sabe contar historias en menos de tres horas y media, es una maravillosa película que le hace aunque sea un poquito de justicia a un maravilloso mundo destruido por la avaricia del hombre blanco, y especialmente de esa raza mezquina y genocida que es el anglosajón wasp.