Me dices «Reinventar la idea del folclore significa reclamar su dimensión política y subversiva, usándolo como una forma de narrar nuestra historia como comunidad con alegría y determinación, posicionándonos entre otras culturas y lenguas en movimiento y acabando con la instrumentalización del folclore como herramienta de propaganda nacionalista y reaccionaria» y yo me pongo a aprender occitano