@ElenaMusk
Estoy contigo, aunque quiero añadir que el problema de fondo es que hay muchas sospechas de que se ha favorecido, por parte de la FIFA, a Argentina para que estuviese en la final. Hasta las semifinales, equipos fáciles; arbitros muy tolerantes con el juego sucio que han hecho en todo el campeonato, etc... El miedo que teníamos todos (incluso muchos argentinos) era que las trampas y el juego sucio se imponiesen. Afortunadamente no fue así. Pero no hay que dejar pasar la ocasión de denunciar las trampas y las artimañas de un equipo que nunca debió de estar en esa final. La mano de Trump ha llegado, al parecer, hasta el fútbol, y como siempre, le ha corrompido aún más. A los que nos gusta el deporte del fútbol, sus valores, no exclusivamente el espectáculo, nos ha encantado que haya ganado el mejor equipo, que lo ha sido. Pero creo que la próxima vez, si esto no cambia, no será así.
Por otro lado, identificar a unos futbolistas tramposos con todo un pueblo, no es de recibo.