- Papa, ¡me quiero casar!
- ¿Con quién, hijo?
- Con María, la del barrio.
- Uy, con esa no, hijo...Mira, te lo confieso: de joven cometí algunos pecados, en fin que ella es hija mía.
- Entonces me caso con Elena, la vecina...
- Nooo, hijo, esa también es hija mía.
En ese momento la madre, entra hecha una furia desde la cocina:
- ¡Cásate con quien quieras, hijo, que este no es tu padre!