Mientras ellos hacen normas
sobre cómo respirar,
abrimos otra pestaña:

PUBLICAR.

Artículos nuevos.
Historias nuevas.
Algún incendio accidental.

Bueno…

«accidental».

Que el diablo guarde el secreto.
Nosotros no vamos a hablar.

No veo un carajo,
da igual dónde esté el final,
hay caminos que se encuentran
por la forma de vibrar.

Una guitarra malherida,
un bombo contra el metal,
unas ratas sobre las rocas
viendo el mundo naufragar.

¡EH!

No veo un carajo.

¡EH!

Pero escucho el compás.

¡EH!

Llegó septiembre.

¡EH!

Y volvemos a empezar.

Que suba el bajo.
Que cruja el local.
Que rece quien quiera cielo.

NOSOTROS TENEMOS UN BAR.

SOMOS LOS MALOS.
LOS MALOS SIGUEN AQUÍ.

Mala fama.
Cicatrices.
Y ganas de seguir.

SOMOS LOS MALOS.
LOS MALOS SIGUEN AQUÍ.

TuiterRocks vuelve en septiembre.

Y todavía queda mucho,
muchísimo,

POR ESCRIBIR.